Análisis

Scott Bessent defiende la dominancia del dólar y el futuro de las stablecoins

21 de septiembre, 2026 · 5 min de lectura
Scott Bessent defiende la dominancia del dólar y el futuro de las stablecoins

¿Es el dólar realmente indestructible?

En un momento en que muchos economistas expresan preocupaciones sobre la estabilidad de la economía estadounidense, Scott Bessent, ex director de inversiones de Soros Fund Management, sale al frente con un mensaje optimista. La pregunta que surge es: ¿realmente puede mantenerse esa dominancia del dólar frente a un mundo cada vez más multipolar? En sus recientes declaraciones, Bessent ha señalado que, a pesar de cualquier análisis pesimista sobre el estado actual y futuro de la economía estadounidense, existen datos que respaldan una visión más positiva.

Bessent destaca varios factores clave, incluido el crecimiento robusto en sectores específicos de la economía y una creciente demanda global por activos americanos. Según su análisis, incluso en un entorno desafiador, el dólar sigue siendo una opción preferida para gobiernos e inversores alrededor del mundo. En términos concretos, el índice DXY, que mide la fortaleza del dólar frente a otras monedas importantes, ha mostrado una tendencia a la alza en los últimos meses, alcanzando niveles no vistos desde hace años.

Los activos estadounidenses y su atractivo internacional

La búsqueda de refugios seguros continúa impulsando la demanda por activos denominados en dólares. Desde bonos del Tesoro hasta acciones tecnológicas, Estados Unidos sigue siendo un destino atractivo para los inversores internacionales. De acuerdo con datos recientes del Departamento del Tesoro, la inversión extranjera directa (IED) en EE.UU. alcanzó cifras récord en 2021 y se mantiene fuerte en 2022. Esta tendencia refuerza lo que Bessent llama ‘una fe inquebrantable’ en la economía estadounidense.

Además, con tasas de interés aún relativamente altas comparadas con las políticas monetarias más acomodaticias de otros países, muchos inversores prefieren estacionar su capital en EE.UU. Esto crea un círculo virtuoso donde una mayor inversión genera más confianza y estabilidad para el dólar. En contraste, otras economías emergentes enfrentan incertidumbres políticas o crisis inflacionarias que les restan competitividad respecto a los activos estadounidenses.

El papel creciente de las stablecoins

A medida que avanza el tiempo y se integran nuevas tecnologías financieras en el ecosistema global, las stablecoins han ganado terreno como un puente seguro entre la criptomoneda y las divisas tradicionales. Bessent menciona que este tipo de monedas podría desempeñar un papel esencial para mantener la relevancia del dólar en el ámbito digital. Proyectos como Tether (USDT) y USD Coin (USDC) están diseñados para mantener paridad con el dólar estadounidense y ofrecen estabilidad deseada para quienes buscan minimizar volatilidades propias de otros activos digitales.

Aquí es donde entra otro matiz importante: aunque hay escepticismo sobre cómo pueden impactar estas stablecoins al sistema financiero tradicional, empresas e inversores están comenzando a verlas como alternativas legítimas. Un informe reciente estima que el mercado global de stablecoins podría superar los $200 mil millones para finales de 2023. Este crecimiento plantea preguntas sobre la regulación y cómo podrían articularse estas monedas dentro del marco financiero actual.

Cabe preguntarse si las cryptocurrencies pueden coexistir sin problemas junto al sistema financiero tradicional o si existirán conflictos que obliguen a definir líneas claras entre ambos mundos.

Comparativa con otras monedas internacionales

Pese al predominio actual del dólar, es innegable que competidores como el euro o el yuan chino están intentando aumentar su participación en transacciones internacionales. A través de iniciativas como la Franja y Ruta promovida por China o los esfuerzos europeos para establecer un euro digital, adquiere sentido esta lucha por diversificar su uso global. No obstante, incluso estas estrategias tienen limitaciones; si bien algunos países tratan de reducir su dependencia del dólar, es notable cuán difícil resulta desvincularse completamente debido a la infraestructura financiera global establecida alrededor del mismo.

Las proyecciones sugieren que esta competencia puede intensificarse, especialmente si se considera el posible establecimiento de nuevas coaliciones económicas entre naciones emergentes buscando alternativas al hegemónico status quo representado por EE.UU. Sin embargo, mientras estos movimientos son significativos e interesantes desde un punto de vista geopolítico, no hay pruebas concluyentes actuales que avalen una erosión inmediata sobre la base sólida que representa el sistema financiero norteamericano.

Implicaciones para el inversor

Para aquellos inversionistas atentos al contexto económico global subyacente –y particularmente aquellos involucrados en criptomonedas– entender estas dinámicas es clave. Las decisiones estratégicas dependerán no solo de cómo evoluciona la política económica dentro de Estados Unidos sino también cómo se posicionan las monedas digitales como parte integral dentro del panorama económico actual.

Analizar planes regulatorios, cambios potenciales a los marcos monetarios existentes e incluso movimientos bruscos hacia tecnología blockchain resultan vitales antes de tomar decisiones acerca de asignar capital hacia nuevas oportunidades emergentes dentro y fuera del espacio cripto.
Estar atento a estos desarrollos permite anticiparse mejor ante posibles fluctuaciones o tendencias futuras tanto dentro como afuera del campo tradicionalizado.